viernes, 21 de septiembre de 2007

21 de Septiembre: Día Mundial del Alzheimer



La enfermedad de Alzheimer (o mal de Alzheimer) es una enfermedad neurodegenerativa.
Se caracteriza en su forma típica por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales, a medida que las neuronas mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian.
La enfermedad suele tener una duración media aproximada de 10-12 años (aunque esto puede variar mucho de un paciente a otro) y suelen padecerla las personas mayores, entre el 2% y el 3% de los menores de 65 años muestran signos de la enfermedad, mientras sube hasta el 25% y el 50% en los mayores de 85 años.


No hay una forma clara de detectar el alzheimer; se ha conseguido aproximar la certeza del diagnóstico a un 85%, pero el resultado definitivo debe hacerse con pruebas sobre tejido cerebral, generalmente en la autopsia.
Por tanto, el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer se basa en los síntomas y en la ausencia de un diagnóstico alternativo, y se apoya en el escáner cerebral para detectar signos de demencia.

Los síntomas más comunes de la enfermedad son: incapacidad para aprender nueva información o recordar el pasado, problemas para hablar y expresarse con claridad o para llevar a cabo atividades motoras y dificultades para la orientación.
También se producen alteraciones del estado de ánimo y de la conducta (arrebatos de violencia, tristeza, problemas de adaptación, depresión...).
La pérdida de memoria llega hasta el no reconocimiento de familiares o el olvido de habilidades normales para el individuo.
En las fases finales se deteriora la musculatura y la movilidad, pudiendo presentarse incontinencia de esfínteres (incontinencia urinaria y/o incontinencia fecal)


Las alteraciones neuropsicológicas en la enfermedad de Alzheimer son:

Memoria: deterioro en la memoria reciente, remota, inmediata, verbal, visual, episódica y semántica.
Afasia: deterioro en funciones de comprensión, denominación, fluencia y lecto-escritura.
Apraxia: (Incapacidad total o parcial) es de tipo constructiva, apraxia del vestirse, apraxia ideomotora e ideacional.
Agnosia: (Alteraciones) agnosia perceptiva y espacial.

Los síntomes van apareciendo conforme avanza la edad del paciente.



Hoy en día no hay cura para esta enfermedad, aunque si hay tratamientos para reducir el avance de la dolencia y sus síntomas.

Tampoco está claro que la provoca, se ha relacionado con una anómala acumulación de un tipo de proteínas en el cerebro, sin embargo, recientemente un numero importante de investigadores han relacionado la enfermedad de Alzheimer con desórdenes metabólicos, particularmente con la resistencia a la insulina (en general un defecto de la señal de la insulina podría conducir por una parte a la muerte neuronal y por otra a fallos en los "mecanismos" del cerebro y defectos en los procesos de formación de la memoria y su potenciación a largo plazo.)
También influyen los factores genéticos en una minoría de enfermos, la enfermedad de Alzheimer se produce por la aparición de mutaciones en los genes. En este caso la enfermedad aparece en personas jóvenes y se transmite de padres a hijos (por lo que existe habitualmente historia familiar de enfermedad de Alzheimer en edades precoces).


La enfermedad fue reconocida en 1906, sin embargo, hasta hace muy pocos años; los médicos lo achacaban a la edad y la calificaban como el típico chocheo.

1 comentario:

Ayla, la Loba dijo...

Pon fuentes o algun dia te meteras en un problema :P
No ves que la $GAE ya casi domina el mundo? xD
Bicoz